En donde Trabajamos

Nuestra Logia se reúne en trabajos al menos un día al mes. La asistencia al taller se considera esencial en el método masónico de formación personal aún cuando ello, como todo en masonería, es libre y voluntario. En todo caso el paso de unos grados a otros depende de manera fundamental tanto de la asistencia como del trabajo desarrollado.

Reunidos en Logia en nuestro Taller o, simbólicamente, nuestro Templo, es donde se hace una buena parte de nuestro trabajo personal. Allí las tareas se hacen de modo ritual y simbólico.

Se dice que allí “todo es símbolo”.

En el interior del Taller se pretende crear una nueva Realidad Simbólica para favorecer el distanciamiento y una mayor objetividad respecto de la realidad de fuera del Taller que llamamos el “Mundo profano”.

El taller, se implementa simbólicamente en forma de Templo y el tiempo de nuestros trabajos se denomina “tiempo sagrado”. Llamamos sagrado y templo a nuestro lugar y momento, porque para nosotros es sagrado nuestro taller y el trabajo que en él hacemos por nuestro desarrollo integral, nuestra mejora personal como seres humanos, seguido del trabajo para contribuir al progreso de la Humanidad en pos de la Verdad, de la Luz y de extender la Libertad, Igualdad y Fraternidad por el mundo.

Por ese simbolismo civilizador, es por lo que el templo se toma como modelo en el Taller. Y los masones le añadimos un significado más, ya que el templo simbólico elegido es el de Salomón.

En el Templo de Salomón está implícita la idea de la Alianza, el Pacto, modelo de progreso social, y la apariencia de inacabado señala el carácter siempre inconcluso de nuestra labor en ese lugar que constituimos en sagrado con nuestro trabajo, y también que, como algunos entendemos, que el objetivo o modelo sobre el que trabajamos, no es un dogma predefinido a imponer al iniciado o a trasladar a la Humanidad.-

Este templo sin terminar, y se dice que no lo estará nunca; ya que no hay dogmas ni planes inmutables, y la gran obra de la Humanidad continuará enriqueciéndose siempre, mediante el debate, la Alianza y el Pacto, con nuevas piedras que son las aportaciones personales e intelectuales de todos los hermanos, del pasado, del presente y del futuro.

Lo que nos lleva a la idea inicial expuesta en nuestra página de Bienvenida

Si no piensas como yo, hermano mío, lejos de ofenderme me enriqueces”